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18 de junio de 2019

Las “mordidas” en Oaxaca son más caras que las multas reales


Cacería de conductores


No portar el cinturón de seguridad, hablar por celular mientras conduces o llevar a niños, niñas o bebés en asientos delanteros del vehículo, entre otras, son motivos de infracciones viales cuyas multas se establecen a criterio de la persona en turno en el área de infracciones de la Dirección de Tránsito.

Mientras que el Reglamento de la Ley de Tránsito no tiene un tabulador que establezca de manera concreta el monto de cada multa; el artículo 92 señala que “las sanciones por infracciones a las normas de tránsito, se aplicarán tomando en cuenta la gravedad de la infracción, el peligro, la incidencia y las condiciones médicas y psicológicas de infractor”.

En caso de que hubiera fuga por parte del que cometiera la infracción: “se aumentará en una mitad el monto máximo de la multa”, misma que es establecida en UMA (Unidad de Medida y Actualización), actualmente equivale a 84 pesos.

Así, en caso de cometer una infracción antes mencionada, tendrá que esperar a llegar a ventanilla para saber el monto a pagar, lo cual también dependerá del tiempo en el que se presente a pagar la deuda.
El artículo 153 plantea descuentos en cada multa y se aplican de acuerdo a lo previamente establecido en el sistema. Si la persona acude durante los primeros cinco días de la infracción tendrá un mayor beneficio.

Peligros de las “mordidas”


Los agentes de tránsito se aprovechan de que las sanciones queden a criterio de la persona que establece la multa, para obtener una jugosa “mordida”, pues, de acuerdo a lo señalado por personas que han sido infraccionadas, lo primero es realizar la detención, posteriormente advertir que la infracción cometida tiene un costo superior a los dos mil y hasta tres mil pesos.

“La idea es orillarnos a dar mordida”, señaló Laura, una conductora que fue infraccionada por hablar por teléfono mientras conducía. El agente de tránsito que la detuvo le dijo que era más económico un arreglo que el pago de una multa. Aunque desconocía el monto de la multa, ella decidió acatar la infracción y acudir a pagar a tránsito del estado, cantidad que fue mucho menor de lo que le había advertido el agente que levantó la infracción.

El que  no exista una tarifa determinada para el cobro de multas, se convierte en un riesgo para que se cometan injusticias en el momento de los cobros o permitir las mordidas.


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